Por primera vez los adquirientes, que suman 7.343, superaron a los autocultivadores.

Esta mañana dos de las farmacias de Montevideo no tenían más marihuana y en otro caso le acababan de reponer. En tanto la cantidad de personas que se registró para adquirir marihuana viene en ascenso y por primera vez superó a los autocultivadores.

Según los últimos datos del Ircca hay 7.343 adquirientes y 6.934 autocultivadores.

Esta mañana en farmacia Antártida dijeron a El País que no tenían stock y que esto se arrastraba desde el lunes. En farmacia Cáceres aseguraron que luego de las nueve de la mañana llegaría la reposición mientras que en la farmacia Pitágoras dijeron que ayer se acabó y no tenían idea cuándo estarían reponiedo. En la farmacia Tapie de Ciudad Vieja dijeron que hoy le habían repuesto.

Crece registro aunque con problemas

La recepcionista de la sucursal de El Correo ubicado en Canelones y Ejido consulta uno por uno a los clientes. “¿Para encomiendas?”, pregunta la mujer. Pero de cada 10 visitantes solo 1 llega con esa intención. El resto responden en voz baja: “No para el registro”, e incluso se anima a ser más específico y aclara que es por “el tema del faso”.

El lunes al mediodía la fila completaba el salón de El Correo. Unas diez personas aguardaban que la funcionaria encargada de hacer el registro y tramar las huellas digitales lograra destrabar el sistema y pudiese completar el trámite. Unos tres minutos lleva el trámite, pero las dificultades tecnológicas demoraban la solicitud algo más de 10 minutos.

La demora llevó a que varias personas desistieran de la decisión y optaran por volver otro día. Un joven comentó a El País que solo volvía para registrar su huella dactilar porque en la farmacia no se la reconocían. “Yo ya vengo por la tercera vez”, comentó otro chico al conocer el testimonio del joven.

La escena se repitió casi de forma idéntica hoy en la mañana. Una mujer de 41 años le pidió a la funcionaria de El Correo si la dejaba pasar antes porque solo era “el temita de la huella” y tenía que volver al trabajo.

La chica le respondió que igual debía esperar porque el sistema estaba caído. “¿Ya la pudiste probar?”, le preguntó un hombre que aguardaba con su hijo en brazos para registrarse.

La espera llevaba a que los interesados en registrarse conversaran mientras observaban si se restablecía el servicio. “No, yo no fumo”, le respondió la mujer. “Es para mi hijo. Tiene 16 y no puede comprar.- pero yo prefiero que sea así, para que no ande por las bocas buscando marihuana. De ultima yo se que él igual va a fumar”, le explicó.

 

Fuente: El País

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